11 de agosto de 2011
Direcciones de Iglesias

La Gracia que Salva y Enseña.

Por admin - Jue ago 11, 4:30 pm

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La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada.Tito 2:11-13.

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La gracia de Dios empezó por traer la salvación a todos los hombres. A ellos les corresponde recibir esa gracia. Luego, ella enseña a los que la han recibido. En lo sucesivo, el creyente no se halla bajo la enseñanza de una ley como la que había sido dada a Israel (haz esto, no hagas aquello), sino que está bajo la gracia.

La gracia no mejora al pecador, sino que lo salva. El pecado separa al hombre de Dios, pero la gracia lo lleva a Dios. El pecado somete al hombre a Satanás, mientras que la gracia lo libera de esa esclavitud. El pecado produce la muerte, mientras que la gracia da la vida eterna. El pecado conduce al hombre al juicio, en cambio la gracia le trae la justicia. El pecado tiene como consecuencia la condenación, mas la gracia quita ésta última para siempre. Pero, primeramente, es necesario que los hombres crean; luego pueden ser enseñados. Los que son salvos pasan a formar una nueva familia, la de Dios, que necesita instrucción.

He aquí en qué consiste la enseñanza de la gracia. Ella nos enseña:

1. En cuanto al pasado, a renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos;

2. En cuanto al presente, a vivir sobriamente para con nosotros mismos, justamente para con nuestro prójimo y piadosamente para con Dios;

3. En cuanto al porvenir, a aguardar el cumplimiento de la bienaventurada esperanza.

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