23 Septiembre - El significado de la oblación
Cuando alguna persona ofreciere oblación a Dios, su ofrenda será flor de harina, sobre la cual echará aceite, y pondrá sobre ella incienso. Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes. – Levítico 2:1 y 13.
Todos los sacrificios del Antiguo Testamento, de manera figurada, señalan a Cristo y su sacrificio en la cruz del Gólgota. La oblación de flor de harina –el único sacrificio no sangriento– habla de la vida perfecta de nuestro Salvador. Toda su vida fue una completa entrega, un don, un regalo a Dios, incluso antes que la ofreciera por nosotros en la cruz.
La flor de harina habla de la humanidad sin pecado de nuestro Señor. En su vida nunca hubo una disonancia con la voluntad de Dios. En él todo era equilibrado, puro y santo. Dios atestiguó: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”.
El aceite es una imagen del Espíritu Santo. El Señor Jesús fue concebido por el Espíritu Santo. Más tarde, después de su bautismo en el Jordán, el Espíritu Santo descendió sobre él. La Palabra dice que al principio de su ministerio oficial, Jesús estaba “lleno del Espíritu Santo”. Todo lo que él hacía o decía acontecía por el poder del Espíritu de Dios.
El incienso habla del agrado que Dios hallaba en la vida de su Hijo. En cada hora de la existencia de Cristo, Dios podía regocijarse en él. Ese olor agradable subía constantemente de la vida del Señor Jesús hacia Dios.
La sal habla de la influencia que emanaba de su vida santa. Así los seres humanos notaban cuán poco santas eran sus vidas. Pero en lugar de inclinarse ante Dios, aborrecieron y crucificaron a Cristo.
Descargar MP3 (3 MB | 3:28 min)
20 de Abril - Un cordero sin mancha y sin defecto
Cristo… mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios. – Hebreos 9:14.
En el Nuevo Testamento, cuando se habla del Señor Jesús como el sacrificio por nuestros pecados y nuestro sustituto en el juicio, el Espíritu Santo subraya al mismo tiempo que él no tenía pecado.
Así leemos en la segunda epístola a los Corintios 5:21 que Dios lo hizo pecado por nosotros. Pero se agrega que él “no conoció pecado”. El apóstol Pedro habla de Cristo como “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero” (1 Pedro 2:24). Pero antes hace notar que el Señor “no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca”. En su primera carta el apóstol Juan dice que el Señor Jesús vino “para quitar nuestros pecados”, e inmediatamente agrega: “y no hay pecado en él” (1 Juan 3:5).
Estos pasajes muestran claramente que sólo un sacrificio sin defecto podía ser suficiente para satisfacer las exigencias de la justicia de Dios en cuanto al pecado. Sí, el Señor Jesús fue absolutamente sin pecado. Sólo así pudo tomar el lugar de los pecadores ante Dios, es decir, ser nuestro sustituto.
La necesidad de que hubiera un sacrificio sin pecado es indicada figuradamente en el Antiguo Testamento. El cordero de la Pascua no podía tener un solo defecto. La misma exigencia valía para todos los animales que fueran ofrecidos en sacrificio a Dios. En el libro de Levítico se ordena claramente: “Ninguna cosa en que haya defecto ofreceréis” (22:20).
¡Cuántas alabanzas y agradecimiento le debemos a nuestro Sustituto!
Descargar MP3 (1 MB | 3:21 min)
22 Enero - Definición de términos bíblicos (2)
Hazme entender el camino de tus mandamientos, para que medite en tus maravillas. – Salmo 119:27.
Justificar: Declarar justo, absolver a una persona, liberarla de sus faltas. Jesucristo soportó el castigo que merecían nuestros pecados para que nosotros fuéramos justificados ante Dios (Romanos 3:24; 4:24-25; 8:33).
Propiciación (o expiación): Para los griegos, hacer propiciación significaba que los dioses se volviesen favorables. En la Biblia, Dios es hecho propicio, no por lo que el hombre puede traerle por sí mismo, sino por el sacrificio expiatorio de Cristo (1 Juan 2:2; 4:10; Hebreos 2:17; Levítico 6:30 ).
Reconciliación: Restablecimiento de la relación entre dos personas que estaban enemistadas. Dios hizo lo necesario para reconciliar al mundo consigo mismo mediante la muerte de su Hijo. Ahora los creyentes, reconciliados con Dios, deben invitar a la reconciliación a los hombres que permanecen enemigos de Dios (Romanos 5:10-11; 2 Corintios 5:17-20).
Redención: Acción de redimir a alguien pagando para obtener su liberación. La redención del creyente, anteriormente esclavo del pecado, es eterna y fue conseguida por la sangre de Cristo (Romanos 3:24; Efesios 1:7; Colosenses 1:14; 1 Pedro 1:18-19).
Arrepentimiento: Cambio en el corazón y el espíritu de los que, esclarecidos por la Palabra de Dios, reconocen su pasado pecaminoso. El arrepentimiento conduce al pecador a estar de acuerdo con Dios sobre el juicio de su estado pecaminoso y las faltas cometidas (véase Hechos 20:21; Romanos 2:4; 2 Pedro 3:9).
Categorias
Este archivo de audio ha sido descargado 190 veces
Informacion acerca del sitio

vicky